Sobre Mi

Mi nombre es Bárbara y hace 11 años comenzó mi andadura por el mundo de la educación. Estudié Educación Infantil y tras 6 años de experiencias en el ámbito educativo decidí completar mi formación estudiando Arte Dramático. A partir de entonces lo que había sido para mi una profesión pasó a convertirse en una forma de vida.

Comenzó mi búsqueda por una pedagogía que tuviese en cuenta al ser humano en su totalidad.
Una educación en la que experimentar la vida, recibir y dar afecto, crecer armónicamente y aprender pudiese darse de forma simultanea. Sin tener que renunciar a ninguno. Algo que para un niño se da de forma natural.

Y entonces nació LA SEMILLA.

Algo Más Sobre Mí

Auto Conocimiento

Estudiando Arte  dramático vivencié que gran parte de la forma de actuar de cada persona tiene sus orígenes en la infancia

El autoconocimiento me parece imprescindible para las personas que acompañan a los niños en su crecimiento. Este trabajo personal nos permite ser conscientes de cómo nos sentimos y como reaccionamos durante dicho acompañamiento.

El hecho de estar presentes nos ayuda a  percibir nuestros patrones de comportamiento,  a los que tendemos como  adultos, producto de nuestra propia infancia y educación.   Aislar dichos patrones nos permite ver y observar al niño con mayor claridad. Sin prejuicios, desde el respeto.

Así podremos darnos cuenta de la realidad del niño y verlo desde una mirada amorosa, paciente y de completa dedicación en nuestro día a día.

Creatividad

Considero que el  arte es una forma fundamental de expresión del ser humano. Soy una persona capaz de generar ideas nuevas que en La Semilla se transforman en propuestas para la  exploración, vivencias y creación de entornos estimulantes.

El movimiento  es una parte esencial de mi vida  que además se puede reflejar en las artes escénicas. Compartir este punto con los niños en forma de teatro, marionetas, danza, actividades psicomotrices, teatros de sombras…. forma parte de la vida de La Semilla.

Investigación

Al terminar la carrera de educación infantil mis inquietudes me llevaron a Londres donde trabajé en una escuela.
Al regresar a Madrid formé parte del equipo educativo de diferentes centros, buscando en este proceso una forma de trabajo que compartiera mi idea sobre lo que es importante para el desarrollo del niño.

Cuando algo me apasiona, disfruto profundizando en su conocimiento. Debido a ello llego un momento en el que comprendí que el mundo infantil y el teatro tenían una relación de búsqueda interior, así  me sumergí en el mundo del teatro. El arte dramático me llevó a otra otra forma de entender y mirar la infancia.

A partir de ahí me centré en buscar escuelas con una mirada holística. Estuve unos meses visitando centros por distintos puntos de España, dónde cada año están emergiendo nuevos proyectos que ofrecen otra realidad educativa. Todo este bagaje y la continua investigación enriquecen cada día  La Semilla.